TIPS PARA LA VUELTA AL COLE

CÓMO RECUPERAR LOS HORARIOS

Durante las vacaciones les hemos dado permiso a los niños para saltarse ciertas rutinas que les son habituales durante el ciclo lectivo. O, mejor dicho, hemos establecido unas rutinas más relajadas durante sus vacaciones. Pero, ¿cómo podemos volver a la rutina y recuperar los horarios después de las vacaciones?

EL PASO A PASO PARA RECUPERAR LOS HORARIOS

Aunque las rutinas no son nuevas, no podemos volver al orden establecido de un día para al otro.

Para sentirse sanos, equilibrados y felices, los niños tienen que estar en consonancia con sus ritmos biológicos. Necesitamos crear un periodo de adaptación. Hay que ir poco a poco encauzando los ritmos de nuestros hijos hacia un horario que podamos compartir con ellos y que podamos aplicar todos los días.

¿Cuándo y cómo hacerlo?

En el caso del verano, necesitaremos al menos un par de semanas. La vuelta a las rutinas tiene sus propias claves.

 

  • Es bueno anticiparles los cambios diciéndoles que nos vamos a acostar antes, a levantar más temprano, o que vamos a empezar a ir al cole. Es importante hacerles partícipes de esos cambios.
  • Introducir los cambios de uno en uno o de dos en dos, ya que las rutinas no son totalmente nuevas. Como son un “recuerdo”, no tardarán tanto en integrarlas, pero aun así es importante respetar el tiempo de adaptación a cada cambio. Puede tardar desde un día hasta una semana.
  • Hacer los cambios de forma progresiva: si en verano se levantaban a las 10 am no podemos despertarlos a las 7 am de un día para el otro. Debemos tomarnos nuestro tiempo: levantarlos unos días a las 9 am, otros a las 8 am, para finalmente llegar al objetivo.

 

¿Qué orden tenemos que seguir para recuperar las rutinas y horarios habituales?

 

  1. La hora de irse a la cama. Es lo primero que deberíamos cambiar. Para volver a acostarse antes, organizaremos actividades para que se cansen, esa será la puerta de entrada a un sueño feliz. Si los acostamos más temprano, también podremos levantarlos antes.
  2. La hora de levantarse. Dependerá de la hora en que los acostemos. Es importante que sus horas de sueño sean de calidad y que el sueño dure más o menos lo mismo. Nunca menos.
  3. La hora de la comida. Horarios y tiempo de comida, lugar, forma de hacerlo, menú; todo ha podido cambiar durante el verano. La hora de la comida es mejor integrarla directamente, sin transiciones.
  4. La hora de entrar a la guardería o al colegio. Si los niños van a la guardería, es mejor llevarlos una semana antes e ir dejándolos más horas conforme avanza la semana. Si esta adaptación la podemos realizar en dos semanas será una transición aún más tranquila para los niños.

 

Recuperar los rituales de la comida y el sueño

Nos encontramos con dos hábitos que es importante apuntalar bien: la comida y el sueño.

Lo más probable es que durante el verano hayan cambiado, y no sólo de horario, sino también de ritual. Hay que establecer los nuevos rituales, que se parecerán mucho a los que quedaron abandonados al principio del verano. Asentar los hábitos de la comida y del sueño será nuestro principal apoyo para volver a la dinámica de los días de trabajo:

Para recuperar la rutina de la comida es importante establecer un ritual bien claro. Por ejemplo: el anuncio de la comida (¡a comer!), lavarse las manos, sentarse en su silla o ponerse su babero, sentarse todos a la vez, no permitir levantarse de la mesa y comer tranquilamente pero sin pausa. Relajados, pasándolo bien pero respetando nuestras propias reglas.

Para recuperar los hábitos a la hora de dormir, debemos considerar los rituales: ¿baño, pijama, cena, cuento, cama? ¿Con su osito esperándonos en la almohada y el cuento elegido entre ambos? ¿Con música relajante mientras leemos el cuento? Nosotros diseñamos lo que mejor le va a nuestros hijos, pero es importante que todos los días repitamos los mismos pasos, a la misma hora.

Fuente: www.serpadres.es

 

 

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