¿QUÉ ES LA HEMOFILIA?

En el Día Mundial de la Hemofilia, te contamos todo sobre esta particular enfermedad.


La hemofilia es un trastorno del organismo que afecta la coagulación de la sangre. Las personas que padecen esta enfermedad poseen una gran sensibilidad en la piel y, al lastimarse, sangran por un período de tiempo más largo que lo habitual. Se produce por una falta o deficiencia de factores de coagulación en la sangre, que junto con las plaquetas, tienen la función de taponar la lesión de los vasos sanguíneos y reducir el sangrado.

Causas

La hemofilia se da por transmisión hereditaria, es decir, que se transmite de padres a hijos a través de los genes. Por una cuestión genética, las mujeres no pueden padecer esta enfermedad, aunque sí pueden ser portadoras. Esto significa que sus hijos son susceptibles a contraer hemofilia, si está en sus genes.  En pocas ocasiones, la hemofilia se presenta como un trastorno adquirido. Esto ocurre cuando el organismo genera anticuerpos que atacan a los factores de coagulación de la sangre e impiden que realicen su función.

Síntomas

El principal síntoma de la hemofilia es el sangrado abundante durante un período de tiempo extendido. Sin embargo, en los grados más leves, los síntomas no se presentan hasta que el paciente se somete a alguna cirugía o sufre un traumatismo. En los casos más graves, pueden producirse hemorragias internas y sangrados sin causas aparentes, especialmente en zonas como las rodillas, los codos y los tobillos.

Diagnóstico y tratamientos

Para diagnosticar la hemofilia debe producirse un episodio de sangrado anormal. Esta patología puede tratarse a través de la reposición del factor de coagulación deficiente, con terapia intravenosa. Resulta de vital importancia informar al médico si se padece de esta enfermedad antes de someterse a cirugía, al igual que al entorno familiar y social para tomar todas las medidas de precaución necesarias.

Según la cantidad del factor de coagulación presente en la sangre, la hemofilia puede ser leve o grave. Aproximadamente 7 de cada 10 personas que padecen esta patología, la poseen en su grado grave. En la mayoría de los casos, las personas con hemofilia pueden llevar a cabo todas sus actividades con normalidad. Sin embargo, si se producen sangrados internos, se pueden ver afectadas las articulaciones y es necesario acudir a un profesional.

Fuente consultada: www.cuidateplus.com

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