Estar bien por dentro

Importante: todas las sugerencias que te presentamos en este blog son a modo referencial. SIEMPRE TE SUGERIMOS RECIBIR CONSEJO PROFESIONAL.

La inmunidad mental nos permite integrarnos a nuestros pensamientos en lugar de evitarlos. Casi siempre, cuando hay un pensamiento negativo o una emoción conflictiva que queremos esconder, hay un problema de raíz que deberíamos observar con más atención y trabajar.

  1. Abandoná el perfeccionismo

Apuntá a mejorarte en un 1 % cada día, ya que es una meta más alcanzable que intentar revolucionar tu vida de una vez. Pequeños progresos te encaminan hacia el progreso mayor. 

  1. No te definas con tus luchas

«Soy depresivo», «tengo ansiedad»: estas frases, si bien comunes, no son saludables. Muchas personas se identifican con sus luchas y las llevan como un estandarte. Mientras que un método de empoderamiento similar es útil en casos crónicos, cuando estamos intentando cambiar una tendencia, esas frases no hacen más que derribar nuestros esfuerzos.

Mantené la atención hacia las palabras que usás para describirte. Si bien es cierto que al describirnos únicamente con frases positivas sólo estaríamos pintando la mitad del cuadro, es importante reconocernos como una obra en proceso. Eso significa perdonarnos más y no castigarnos con una identificación que no es nuestro objetivo. 

  1. Aceptá el miedo

Aprendé a esperar y aceptar el pensamiento que te indica que tenés miedo o preocupación, y recordá que éste no siempre es una representación adecuada de la realidad. Confía más en tu criterio. 

  1. Ansía el cambio

A veces, sólo por el tiempo que ha durado una misma situación, preferimos permanecer en ella a pesar de que no nos haga bien. Es difícil reunir fuerzas para comenzar. Pero el primer paso es sencillo: se trata únicamente de desear ver un cambio. Si no podés hacer nada más por cambiar, comenzá por decirte: «Estoy dispuesto a ver un cambio». 

  1. Viví en el presente

Compramos, gastamos, comemos, bebemos, soñamos y planeamos para estar fuera del momento presente todo el tiempo, y por todas esas distracciones que nos permitimos, no podemos enfrentar nuestros sentimientos.

Estar presentes es esencial para desarrollar más resiliencia mental y salud emocional: estar presentes nos permite responder a nuestros pensamientos y sentimientos, y confrontarlos en el momento, sin dar lugar a arrepentimientos futuros. ¿Por qué no me di cuenta antes? Estabas demasiado ocupado escapando del momento. 

  1. No te creas tus pensamientos

Interpretá los pensamientos que se te vengan a la cabeza no como realidades, por raros y negativos que sean, sino como símbolos de algo que está sucediendo en tu interior. Como si se tratara de un sueño, muchas veces lo que pensamos estando conscientes no tiene sentido dentro de nuestra realidad. En lugar de tener miedo de tus pensamientos, considerá qué podrían representar en tu vida. 

  1. Imaginá lo que podrías hacer con tu vida

Tu único obstáculo es el miedo. ¿Qué podrías hacer si el miedo no te detuviera? Comenzá por hacerlo ahora.

 

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