ENAMORARSE HACE BIEN AL CORAZÓN

Vas caminando por la calle y ves una pareja caminando de la mano. Te subís al colectivo y dos melosos están dándose besitos en el asiento de al lado. Pasás por el kiosco y nunca falta el que compra un chocolate con esa cara de enamorado delatadora. El amor parece estar en todas partes y cambiar completamente a aquellos que lo sienten. ¿Un poco más distraídos? Quizás. Pero, por sobre todo, estar enamorados nos hace sentir vitales y enérgicos, como si nos hubieran inyectado una buena dosis de vida. La explicación de esto está en nuestro interior. Y no hablamos de un interior reflexivo, sino de uno lleno de cambios químicos que generan beneficios para nuestra salud.

El amor es una de las cinco emociones básicas presentes en todos los seres humanos, cuya función es muy clara: la supervivencia. Gracias al amor, creamos nuestros vínculos afectivos desde el nacimiento, necesarios para el crecimiento emocional sano, y elegimos a nuestra pareja para formar una familia. Al igual que el resto de las emociones, el amor repercute en todo nuestro organismo, y no únicamente en el corazón.

Al estar enamorados, el cuerpo se convierte en un escaparate protagonista de cambios químicos que se producen internamente. Algunos de estos cambios son: mayor liberación de endorfinas, reducción de los niveles de cortisol, incremento en la producción de dopamina, oxitocina y norepirefrina, aumento en los niveles de estrógenos y liberación de melatonina. ¿Por qué esto beneficia la salud?

  • Aumenta las defensas

El amor produce una mayor liberación de endorfinas, sustancias conocidas como los antidepresivos naturales por excelencia. Así, nos brindan una sensación de bienestar constante.  Además, las endorfinas mejoran el funcionamiento del sistema inmunológico, con lo cual se produce un aumento de las defensas contra cualquier tipo de enfermedad.

  • Reduce el estrés

El cortisol es la hormona que se libera como respuesta al estrés, y cuya presencia en el organismo produce un aumento de la presión arterial. El enamoramiento reduce la cantidad de esta hormona en el cuerpo, por lo que se reducen los efectos negativos del estrés crónico de forma natural.

  • Disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares

La producción de dopamina, oxitocina y norepirefrina ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. ¡El amor es bueno para el corazón! Además, estas sustancias generan una sensación de felicidad con lo cual solemos tener más paciencia y estar mejor predispuestos a las situaciones cotidianas a las que nos enfrentamos.

  • Rejuvenece la piel

Al aumentar los niveles de estrógenos, permite conservar la elasticidad de la piel y así nos brinda un aspecto más luminoso y radiante.

  • Otorga vitalidad

La liberación de melatonina genera un incremento del autoestima y de la seguridad personal. De este modo, beneficia no solamente la salud física, sino también la psicológica y emocional.

Estar enamorado no es un juego de niños. Algunos creen que es posible, otros que es una fantasía. ¿El mejor juez? ¡El cuerpo! Las sustancias y los diferentes sistemas del organismo no mienten.

Fuente: www.efesalud.com

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