Dormir mal después del parto

Las futuras madres suelen imaginar durante el embarazo cómo va a ser la carita o el cuerpo de su bebé. Sueñan con ellos, lloran, ríen y se emocionan pensando en sus futuros hijos. Pero cuando el bebé nace, surge un problema: la escasez de sueño. ¿Por qué sucede y cómo puede paliarse la situación?

Cuando el bebé recién nacido llega a la casa, los despertares nocturnos pasan a ser un habitué en la rutina de las madres. El sueño de la mamá se ve afectado tanto en calidad como en cantidad, aunque se estima que lo que más incide en el humor y el estado anímico de la madre es la calidad de las horas de sueño.

Las interrupciones constantes del bebé, quien mantiene un sueño radicalmente distinto al de cualquier adulto, hacen que la madre duerma las horas suficientes, pero muy mal. El estrés o el miedo que puede provocar la preocupación por el bebé, hacen que a pesar de haber dormido las siete u ocho horas recomendadas, el cansancio le gane por completo a la madre.

El hecho de no lograr descansar en profundidad, puede repercutir gravemente en la salud física y mental de la madre, incluso puede ser una de las causas de la depresión postparto. Por este motivo, también es vital contar con el apoyo de la pareja y el resto de la familia durante las primeras semanas de vida del bebé.

Entonces, podemos afirmar que la fragmentación del sueño es la verdadera causa del cansancio, tanto en madres primerizas como en aquellas un poquito más experimentadas. Lo ideal para solucionar este problema es que la madre pueda recuperar el sueño durante las siestas del bebé, recostándose tranquila junto a él, de modo que el estrés y los pensamientos negativos no se interpongan durante ese período de descanso.

Muchas veces también sucede que la madre no logra dormir tranquila junto al bebé, ya que tampoco logra conciliar el sueño al estar más preocupada por él que por su descanso. En estos casos, es de mucha ayuda que la pareja o algún ser querido acompañe a la madre durante este período, a fines de que pueda acunar al niño mientras ella se toma unos minutos para recuperar el sueño.

Recuperar el sueño se traducirá en una mejora del estado anímico de la mamá, un incremento positivo del estado de ánimo, un aumento significativo de la energía vital, una mejora en el apetito y una mejor calidad de leche materna. Por otro lado, dormir bien ayudará a recuperar el color del rostro y aumentará la autoestima de la madre.

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