CUIDEMOS A NUESTROS ABUELOS

Los años no llegan solos y alcanzar la tercera edad puede implicar cambios de hábitos, rutinas y cuidados de la salud. Por eso muchas veces, al alcanzar una cierta cantidad de años, vivir acompañado por alguien que lo asista es lo más adecuado. ¿Vivís con personas mayores? Te contamos cómo acompañarlos de la mejor manera posible.

Dividirse las tareas

En general, cuando las personas se vuelven mayores necesitan seguir determinados procedimientos médicos para mantener una buena salud. Por eso, es recomendable que todos los que viven en la misma casa se encarguen de las tareas que conlleva el cuidado de esa persona. Uno solo no puede con todo, sobre todo si esa persona está enferma, no se puede levantar de la cama o debe seguir una dieta específica.

No caer en el sentimiento de culpa

Muchas veces, no poder cumplir con las expectativas del familiar produce sensaciones de frustración y culpa. Es bueno tener en cuenta que uno está haciendo lo mejor que puede, y que las decisiones tomadas están relacionadas con varios factores. La asistencia perfecta no existe. Sin embargo, se puede buscar ayuda para lograr el mejor cuidado posible. Por ejemplo, contratar a un auxiliar que cuide a la persona durante la noche o las horas en que no estamos en casa puede ser una buena opción. De esta manera, el anciano permanece en el hogar y es cuidado por alguien que tiene experiencia en el ámbito. Si no se cuenta con el dinero para hacerlo y la decisión es cuidarlo entre todos, se aconseja mantener la calma y evitar la culpa si algo no sale bien.

Organizarse bien

Lo mejor en estos casos es planificar todo con tiempo y ser ordenado. Por ejemplo:

  • No equivocarse con la medicación
  • tener siempre a mano los teléfonos de las emergencias o médicos
  • Avisar a los vecinos y familiares si se necesita ayuda
  • No quedarse sin remedios
  • Realizar con antelación los trámites en la clínica u hospital
  • Saber correctamente los horarios de toma de pastillas y hasta colocar alarmas para no dejarlo pasar al estar ocupados con otra cosa

Aprender todo lo que se pueda sobre el cuidado de mayores

Existen diversos cursos o grupos de apoyo para familiares de personas enfermas o de tercera edad que se quedan en casa. Puede ser un lugar perfecto para aprender sobre lo más importante que hay que tener en cuenta y hasta para compartir y escuchar experiencias de otros que se encuentran en la misma situación que uno.

Dormir bien

Asistir a otra persona resulta mucho más difícil cuando uno mismo está cansado. Por lo tanto, dormir bien resulta una condición fundamental para poder encargarse de todo lo necesaria para que la persona a nuestro cargo esté bien. La falta de sueño disminuye la capacidad de concentración y dificulta la atención que se necesita en estos casos. Se recomienda dormir entre 7 y 8 horas por noche para descansar lo suficiente.

Si tenés padres mayores o abuelos que viven con vos, cuidalos. Ellos son nuestras raíces y quienes nos protegieron de chicos. Ahora, nos toca a nosotros.

Fuente: mejorconsalud.com

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