CUIDADOS CON LA CALEFACCIÓN DEL HOGAR

Llega el frío y con él, la necesidad de encender la estufa o cualquier medio de calefacción que tengamos en casa. Pero ¡cuidado! El monóxido de carbono (CO2) está en cada uno de los aparatos que utilizan gas (estufas, calefones, termotanques, hornos).

Todos ellos, no solo deben ser instalados por un gasista matriculado, sino que necesitan de un mantenimiento y chequeo frecuente por parte de este profesional.

No tiene tanto que ver con el tipo de aparato sino con la combustión que producen, sea en casas con gas natural, de red o gas envasado. Esa combustión puede ser peligrosa si no hay ventilación adecuada, si no se lo canaliza por caños con salida exterior o rejillas de aire.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Cómo saber si hay monóxido en el ambiente?

El monóxido es imperceptible: no tiene sabor ni olor. Una persona presenta síntomas que se confunden con otras patologías: adormecimiento, dolor de cabeza y excesivo cansancio. La persona se duerme porque se altera el sistema nervioso central, de manera inconsciente respira y sin darse cuenta, puede resultar fatal.

¿Dónde se producen las fallas técnicas en los aparatos hogareños?

Las fallas más comunes se dan en los calefones, los termotanques y cocinas. El calefón es el causante del 70% de los casos de intoxicación porque su diseño necesita calentar agua en poco tiempo y requiere una gran potencia para lograrlo.

Si o si, tienen que tener salida al exterior. Este aparato tiene un caño de salida que es el que lleva al monóxido al exterior pero si no está trabajando como corresponde, paulatinamente contamina el ambiente.

¿Cómo saber si el conducto no está sacando el monóxido al exterior?

Lo mas notorio es una mancha negra que queda contra el techo y la pared (justo por el recorrido del caño). Estos son detalles a los que no se les presta atención pero de alguna manera "avisan" que algo no está bien.

Otro caso es el conducto corrugado de aluminio: esto no es apto para efectuar la ventilación y debe ser cambiado de manera inmediata, porque la misma formación del conducto que es corrugado, hace que haya salida del gas y lo que queda es muy perjudicial.

CÓMO EVITAR LA INTOXICACIÓN POR MONÓXIDO DE CARBONO

  • Hay que revisar regularmente los artefactos que funcionan con combustible. Usar calefactores no eléctricos sólo en áreas bien ventiladas. Ventilar al aire libre los artefactos que funcionan con combustible cada vez que sea posible.
  • No hay que utilizar en exceso el horno a gas para calentar la casa. Lo recomendable, en lo posible, es utilizar un detector de monóxido de carbono aprobado con una alarma sonora en la casa.
  • Todas las personas y los animales corren riesgo de intoxicarse con monóxido de carbono. Ciertos grupos (recién nacidos, bebés y personas con enfermedad cardíaca crónica, anemia, o problemas respiratorios) son más susceptibles a los efectos de este gas.
  • La mejor manera de prevenir intoxicaciones es hacer revisar los conductos, las cañerías de gas y cada uno de los aparatos a los que se den uso para paliar el frío y siempre dejar un espacio de ventilación. Sobre todo, en caso de estufas de cualquier tipo, aquellos que no se usan en forma continúa.
  • Al mudarnos de casa o alquilar un nuevo lugar, controlar o pedir que se controlen las instalaciones de gas, ya que el desuso puede afectar los aparatos o quizás no estén en condiciones.

Fuente consultada: Infobae

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