Bajo presión: ¿Qué es la hipertensión?

La presión arterial alta o hipertensión es una enfermedad común en la que la sangre fluye a través de los vasos sanguíneos a una presión más alta de lo normal. En esta nota te contamos cómo podés hacer para controlarla a través de hábitos más saludables.

La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias a medida que el corazón bombea la sangre. La presión arterial alta, también conocida como hipertensión, ocurre cuando esta fuerza es muy alta. Los proveedores de atención médica revisan las lecturas de la presión arterial de la misma manera para los niños, los adolescentes y los adultos. Utilizan un medidor (llamado tensiómetro) , que puede contar con un estetoscopio (en el caso de los modelos aneroides) o un sensor electrónico (en el caso de los modelos digitales) , y un brazalete para la presión arterial. Con este equipo médico, es posible medir:

La presión sistólica: es decir, la presión arterial cuando el corazón late y se contrae mientras bombea la sangre.
La presión diastólica: es decir, la presión arterial mínima cuando el corazón está en reposo entre un latido y otro.

¿Cómo hacer para controlarla?

Adoptar hábitos de consumo saludables pueden ayudarte a controlar la presión alta y a mejorar múltiples aspectos en el funcionamiento de tu organismo.

1) Comé alimentos frescos y saludables
Para ayudar a tratar la presión arterial alta, es recomendable limitar el sodio y la sal, aumentar el potasio y consumir alimentos que sean saludables para el corazón.

2) Recurrí a la actividad física con frecuencia
La actividad física realizada regularmente puede bajar la presión arterial alta y reducir el riesgo de otros problemas de salud. Consultá con tu médico antes de comenzar una nueva rutina de ejercicios, preguntale cuánto y qué tipo de actividad física podés realizar sin arriesgar tu salud.

Todos debemos tratar de hacer ejercicio aeróbico de intensidad moderada por lo menos 2 horas y 30 minutos a la semana (idealmente entre 45 min a 60 min diarios entre 3 a 5 veces a la semana), o ejercicio aeróbico de intensidad vigorosa por 1 hora y 15 minutos a la semana.

3) Mantené tu peso en un nivel saludable
Si tenés sobrepeso o estás obeso, tratá de adelgazar con urgencia. Con solo perder de un 3 a un 5 por ciento de tu peso podés reducir el riesgo de contraer problemas de salud. Una mayor pérdida de peso puede mejorar los valores de la presión arterial, bajar el Colesterol LDL (malo) y aumentar el Colesterol HDL (bueno). Sin embargo, las investigaciones indican que independientemente del peso, es importante controlar la presión arterial alta para mantener una buena salud.

4) Controlá tu nivel de estrés
Aprender a controlar el estrés, relajarte y hacerle frente a los problemas puede mejorar tu salud emocional y física. Las técnicas para controlar el estrés incluyen:
Mantenerse activo físicamente
Escuchar música o enfocarse en algo calmado o tranquilo
Hacer yoga o tai chi
Meditar

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