5 ERRORES QUE COMETEMOS EN INVIERNO

Llegan las temporadas de frío y lo último que queremos hacer es entrar en contacto con las bajas temperaturas que rondan en la calle. Nos protegemos de varias maneras, creyendo que son las mejores para evitar un resfrío o una gripe. Sin embargo, existen cinco errores comunes que cometemos a la hora de cuidarnos del frío.

Ventanas cerradas

Permanecer en lugares cerrados con mucha gente, como transportes públicos o una oficina, para  evitar los vientos fríos puede ser perjudicial para la salud. Mientras más hacinado esté un lugar, más posibilidades hay de que proliferen virus, bacterias y parásitos que causan infecciones respiratorias e intestinales. En cambio, un ambiente ventilado reduce las probabilidades de contagio.

Bebidas calientes

Ningún extremo es bueno. Tomar bebidas heladas o extremadamente calientes provoca una irritación en la mucosa faringe. Si bien eso no es suficiente para desencadenar una gripe, que es causada por un virus, bacteria o agente alérgeno, esta inflamación sí puede producir una faringitis.

Del calor al frío

Los cambios bruscos de temperatura contribuyen a una mayor proliferación de virus, bacterias y parásitos. Si estamos en una oficina con calefacción y luego salimos al frío de la calle, se va a producir una irritación en la faringe o los pulmones.

Abrigarse en exceso

Tanto niños como adultos debemos usar ropa de abrigo suficiente para sentirnos cómodos, aunque exagerar con ello puede ser contraproducente. Por ejemplo, un menor que está en constante movimiento al realizar una actividad al aire libre no necesitará demasiado abrigo, ya que la temperatura de su cuerpo subirá naturalmente. Una vez finalizada la actividad, sí resulta importante resguardarse en algún lugar donde la temperatura no sea demasiado baja.

Automedicarse

Lo mejor es acudir al médico en los primeros días de síntomas para determinar si se trata de un catarro común (una influenza estacional que causa malestares leves por 3 o 4 días) o una gripe mayor (influenza AH1N1, por ejemplo, cuyos síntomas se manifiestan con fiebres y pueden traer complicaciones mayores, como una neumonía). El médico es quien debe determinar si ese resfrío se debe a un virus, parásito, bacteria o a un agente externo, como el polvo, y recetar según lo que observe.

¿Creías que sabías cómo protegerte del frío? ¡No caigas en estos errores!

Fuente: publimetro.pe

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